Aparentemente,
la gente quiere y necesita la cercanía de
los demás. Queremos compartir nuestras
ideas y sentimientos con otros y tocar y
que nos toquen. El solo hecho de estar
cerca físicamente es importante, pero
muchos de nosotros deseamos continuar con
una vida sexual activa y satisfactoria a
medida que vamos envejeciendo. Sin
embargo, con
el tiempo la mayoría de personas descubren
que necesitan más tiempo para sentirse
sexualmente excitados. Esto es parte del
proceso normal del envejecimiento.
¿Cuáles son los Cambios Normales?
El envejecimiento normal trae cambios
físicos, tanto en los hombres como en las
mujeres.
Algunas veces estos cambios afectan
nuestra capacidad para funcionar
sexualmente y disfrutar del sexo con otra
persona.
Algunas mujeres disfrutan más del sexo a
medida que se hacen mayores. Después de la
menopausia o de una histerectomía, ya no
sienten el temor de un embarazo no
deseado. Se pueden sentir más libres para
disfrutar del sexo. Algunas mujeres no
piensan que cosas
como las canas y las arrugas las hagan
menos atractivas para su pareja sexual.
Pero si una mujer cree que el verse joven
o el tener la capacidad de dar a luz la
hace más femenina, puede comenzar a
preocuparle qué tan deseable es, sin
importar cuál sea su edad. Eso puede hacer
que el sexo no resulte tan agradable para
ella.
Una mujer puede observar cambios en su
vagina. A medida que envejece, su vagina
se acorta y estrecha. Las paredes se
tornan más delgadas y un poco más rígidas.
Estos cambios no significan que no pueda
disfrutar del sexo. Sin embargo, la
mayoría de ellas
tendrán menos lubricación vaginal. Esto
puede afectar el placer sexual.
A medida que avanza la edad en los
hombres, la impotencia se hace más común.
La impotencia es la pérdida de la
habilidad para lograr y mantener una
erección suficientemente rígida para tener
relaciones sexuales. Hacia los 65 años,
entre el 15 y el 25% de los hombres tienen
este problema, al menos una de cada cuatro
veces cuando practican el acto sexual.
Esto puede suceder en hombres con
problemas cardíacos, tensión arterial
alta, o diabetes – bien sea debido a la
enfermedad o a los medicamentos usados
para tratarla.

Un hombre puede encontrar que se demora
más en lograr una erección. Es posible que
su erección no sea tan firme o tan grande
como antes. La cantidad de la eyaculación
puede ser menor. La pérdida de la erección
después del orgasmo puede suceder más
rápidamente, o puede pasar más tiempo
antes de que le sea posible tener otra
erección. Algunos hombres descubren que
necesitan más estimulación erótica antes
del acto sexual.
¿Cuáles son las Causas de los Problemas
Sexuales?
Enfermedad, incapacidad, o los
medicamentos para tratar un problema de
salud pueden afectar su habilidad de tener
y disfrutar del sexo. Sin embargo, aun los
problemas más graves de salud, por lo
regular, no le impiden tener una vida
sexual satisfactoria.
Artritis.
El dolor de las articulaciones
ocasionado por la artritis puede hacer que
el contacto sexual resulte incómodo. La
cirugía de reemplazo de articulaciones y
los medicamentos pueden aliviar este
dolor. También pueden ser de utilidad el
ejercicio, el descanso, los baños
calientes y los cambios de posición o de
horario para la actividad sexual.
Dolor crónico. Además de la artritis, un
dolor que persiste durante más de un mes o
que aparece y desaparece frecuentemente
puede ser ocasionado por otros problemas
óseos o musculares, herpes zoster, mala
circulación, o problemas de los vasos
sanguíneos. Este malestar puede, a su vez,
ocasionar problemas para dormir,
depresión, aislamiento y dificultad para
moverse. Estos pueden interferir con la
intimidad entre las personas mayores. El
dolor crónico no tiene por que ser parte
del envejecer, con frecuencia, se puede
tratar.
Diabetes.
Muchos hombres que sufren de
diabetes no tienen problemas sexuales,
pero esta es una de las pocas enfermedades
que puede causar impotencia. En la mayoría
de los casos, el tratamiento médico puede
ayudar.
Problemas del corazón. El angostamiento y
endurecimiento de las arterias, conocido
como arteriosclerosis, puede cambiar los
vasos sanguíneos e impedir que la sangre
fluya libremente. Esto puede resultar en
problemas de erección en los hombres y
puede aumentar la presión sanguínea
(hipertensión).
Algunas personas que han sufrido un ataque
cardíaco temen que el tener relaciones
sexuales pueda ocasionarles otro ataque.
La probabilidad es muy baja. La mayoría de
estas personas pueden volver a tener
relaciones sexuales entre 3 y 6 semanas
después de estabilizarse tras un ataque,
si su médico lo aprueba. Siempre siga el
consejo de su médico.
Incontinencia. La pérdida del control de
la vejiga o el escape de orina es más
común a medida que envejecemos,
especialmente en las mujeres. La
incontinencia por esfuerzo sucede por
ejemplo al hacer ejercicio, toser,
estornudar o levantar algo. Debido a la
presión extra sobre el abdomen durante el
acto sexual, la incontinencia puede
conducir a que las personas lo eviten. La
buena noticia es que, por lo general, esto
se puede tratar.
Accidente cerebrovascular.
Un accidente cerebro-vascular rara vez
afecta la capacidad de sostener relaciones
sexuales, aunque es posible tener
problemas de erección. Es poco probable
que el acto sexual pueda ocasionar otro
accidente. Alguien con debilidad o
parálisis causada por un accidente
cerebro-vascular puede tratar de usar
diferentes posiciones o dispositivos
médicos que les permita continuar
practicando el sexo.

¿Qué Efectos Pueden Tener las Cirugías y
los Medicamentos?
Cirugía. A muchos nos preocupa el
someternos a cualquier tipo de cirugía – y
es especialmente preocupante cuando ésta
incluye la zona genital. Por fortuna, la
mayoría de las personas vuelven a tener el
tipo de vida sexual de la que disfrutaban
antes de la cirugía.
La histerectomía
es la cirugía para
extirpar el útero. No interfiere con el
funcionamiento sexual. En caso de que una
histerectomía aparentemente le causa a la
mujer la imposibilidad de disfrutar de las
relaciones sexuales, solicitar consejería
podría beneficiarle. A los hombres que
sienten que su pareja es “menos femenina”
después de una histerectomía, también les
convendría este tipo de ayuda.
La mastectomía
es la cirugía para extirpar
parcialmente o totalmente el seno de una
mujer.
Su cuerpo sigue teniendo la misma
capacidad de respuesta sexual de siempre,
aunque usted puede perder su deseo sexual
o la sensación de ser deseada. En
ocasiones resulta conveniente hablar con
otras mujeres que se hayan sometido a esta
cirugía. Los programas como el de
“Alcanzar la Recuperación” de la Sociedad
Americana del Cáncer (ACS) pueden ser
útiles, tanto para las mujeres como para
los hombres. También es una posibilidad el
discutir con el cirujano la reconstrucción
del seno. Anualmente, aproximadamente 1500
hombres norteamericanos pueden desarrollar
cáncer de seno. En ellos, la enfermedad
puede hacer que su organismo produzca un
exceso de hormonas “femeninas”. Estas
pueden reducir considerablemente su deseo
sexual.
La prostatectomía, es la cirugía para
extirpar, totalmente o parcialmente, la
próstata a un hombre. Algunas veces este
procedimiento se lleva a cabo a causa de
un agrandamiento de
la próstata. Esto puede ocasionar
incontinencia urinaria o impotencia. Si se
requiere la extirpación de la glándula
prostática (prostatectomía radical), por
lo regular, los cirujanos pueden salvar
los nervios que van hasta el pene. Aun es
posible la erección. Hable con su doctor
antes de la cirugía para asegurarse que
después podrá tener una vida sexual
completamente satisfactoria.
Medicamentos. Algunas drogas pueden causar
problemas sexuales. Entre ellas se
incluyen algunos medicamentos para la
tensión arterial, antihistamínicos,
antidepresivos, tranquilizantes,
supresores del apetito, drogas para la
diabetes y algunas drogas para la úlcera,
como la Ranitidina. Algunas pueden
producir impotencia o dificultarle al
hombre la eyaculación. Algunos
medicamentos pueden disminuir el deseo
sexual en las mujeres. Consulte con su
médico. Frecuentemente, podrá formularle
un medicamento diferente, sin este efecto
colateral.
Alcohol. El exceso de alcohol puede
ocasionar problemas de erección en los
hombres y retardar el orgasmo en las
mujeres.
¿No Soy Ya Muy Mayor para Preocuparme por
Relaciones Sexuales Libres de Riesgos?
El sexo sin riesgos es importante para
todas las personas a cualquier edad. A
medida que las mujeres se acercan a la
menopausia, sus periodos pueden ser
irregulares. Aun así, puede quedar
embarazada. De hecho, el embarazo continúa
siendo una posibilidad hasta que su médico
confirma que ya pasó la menopausia – esto
significa no haber tenido la menstruación
durante 12 meses.
La edad no le protege contra enfermedades
de trasmisión sexual. Los jóvenes están
más expuestos al riesgo de enfermedades
tales como sífilis, gonorrea, infección
por clamidiosis, herpes genital, hepatitis
B, verrugas genitales y tricomoniasis. Sin
embargo, estas enfermedades se pueden
presentar, y de hecho sucede, en personas
mayores sexualmente activas.
Casi todas las personas sexualmente
activas corren el riesgo de ser infectadas
con el VIH, el virus que causa el SIDA. El
número de personas mayores con VIH/SIDA va
en aumento. Una de cada 10 personas a
quienes se les ha diagnosticado el SIDA en
Estados Unidos tiene más de 50 años. Usted
corre el riesgo si tiene más de una pareja
sexual o si se divorció o enviudó
recientemente y ha comenzado a salir y a
tener relaciones sexuales otra vez sin
protegerse. Utilice Siempre un condón de
látex durante el acto sexual y consulte
con su médico sobre las formas de
protegerse contra todas las enfermedades
de trasmisión sexual. Nunca se es
demasiado mayor para evitar exponerse al
riesgo.

¿Cuentan Las Emociones?
La sexualidad con frecuencia implica un
equilibrio delicado entre los aspectos
emocionales y físicos. La forma en que
usted se siente puede afectar lo que es
capaz de hacer. Por ejemplo, los hombres
pueden temer que la impotencia se
convierta en un problema más común a
medida que van envejeciendo. Sin embargo,
la excesiva preocupación por esa
posibilidad, puede causar estrés
suficiente que le produzca impotencia. Una
mujer que se preocupa por sus cambios de
apariencia a medida que va envejeciendo,
puede pensar que
su compañero ya no la encuentra atractiva.
El concentrarse en la belleza física y
juvenil puede interferir con su forma de
disfrutar del sexo.
Las parejas mayores enfrentan las mismas
tensiones diarias que afectan a las
personas de cualquier edad. Pueden,
además, tener las preocupaciones
adicionales relacionadas con la edad, las
enfermedades, el retiro y otros cambios en
su estilo de vida. Estas preocupaciones
pueden causar dificultades sexuales. Hable
abiertamente con su médico, o solicite
consejería. Con frecuencia, estos
profesionales de la salud pueden ayudarle.
No se culpe así mismo de cualquier
dificultad sexual que puedan tener usted y
su pareja.
Es posible que desee hablar con un
terapista acerca de ello. Si en la pareja,
el hombre tiene problemas de impotencia o
la mujer parece estar menos interesada en
el sexo, ni él ni ella deben de suponer
que para su respectiva pareja ya no tienen
atractivo. Puede haber muchas causas
físicas de sus problemas.
¿Qué Puedo Hacer?
Hay varias cosas que usted puede hacer por
sí mismo para mantener una vida sexual
activa. Recuerde que el sexo no tiene que
implicar necesariamente el acto sexual.
Haga
de su pareja la prioridad. Póngale
atención a sus necesidades y deseos.
Tómese el tiempo para entender los cambios
que ambos están experimentando. Ensayen
diferentes posiciones y nuevos horarios,
como por ejemplo en las mañanas, cuando
los dos tienen más energía. No se afanen –
puede ser que usted o su pareja necesiten
dedicarle más tiempo a tocarse para lograr
excitarse totalmente. La masturbación es
una actividad sexual que puede ser
satisfactoria para algunas personas de
edad, especialmente mujeres y hombres
solteros, viudos, o divorciados, o cuyas
parejas están lejos o enfermas.
Algunas personas de edad, especialmente
mujeres, pueden tener problemas para
encontrar
una pareja con quien puedan compartir
cualquier clase de intimidad. Las mujeres
viven más tiempo que los hombres, y por
ello hay más mujeres. En el año 2000, el
número de mujeres
mayores de 65 años superó al de los
hombres mayores en una relación de 100 a
70. El realizar actividades que otras
personas mayores disfrutan o asistir a
lugares donde se reúnen personas mayores
son formas de conocer nuevas personas.
Algunas ideas pueden incluir el pasear por
los centros comerciales, asistir a centros
para la tercera edad, tomar clases para
adultos en una
escuela de la comunidad, o
participar en paseos de un día
patrocinados por la ciudad o por el
departamento de recreación del condado.
Si usted parece tener un problema que
afecta su vida sexual, hable con su
médico. El o ella pueden sugerirle un
tratamiento, dependiendo del tipo de
problema y su causa. Por ejemplo, la
dificultad sexual más frecuente en las
mujeres mayores es la dispareunia, o sea
un coito doloroso ocasionado por la
deficiente lubricación vaginal. Su médico
o el farmaceuta pueden sugerirle el uso de
lubricantes vaginales con base de agua,
que se venden sin necesidad de receta
médica. También, el médico puede sugerir
suplementos de estrógeno o la inserción de
un estrógeno vaginal.
Si la impotencia es el problema, con
frecuencia se puede manejar y, quizás, se
pueda revertir. Existe una píldora que
puede ser efectiva. Se llama Sildenafil y
no la deben tomar los hombres que tomen
medicamentos que contengan nitratos, como
por ejemplo la nitroglicerina. Esta
píldora puede tener posibles efectos
colaterales. Otros tratamientos incluyen
los dispositivos de vacío, la
auto-inyección de una droga (ya sea
papaverina o prostaglandina E), o los
implantes del pene.
Es mucho lo que usted puede hacer para
continuar una vida sexual activa. Siga un
estilo de
vida saludable – haga ejercicio, mantenga
una buena alimentación, beba suficiente
cantidad de líquidos como agua o jugos, no
fume y evite el alcohol. Procure reducir
el estrés en su vida. Visite a su médico
con regularidad. Y mantenga una visión
positiva de la vida.

Recursos
En EEUU, las siguientes organizaciones y entidades
gubernamentales tienen información que
puede
ser de utilidad.
American Cancer Society
(Sociedad Americana del Cáncer)
1599 Clifton Road, NE
Atlanta, GA 30329
1-800-ACS-2345
www.cancer.org
Urology Care Foundation
1000 Corporate Boulevard
Linthicum, MD 21090
Phone: 410-689-3700 or 1-800-828-7866
Fax: 410-689-3998
www.urologyhealth.org
Impotence Information Center
(Centro de Información sobre la
Impotencia)
PO Box 9
Minneapolis, MN 55440
1-800-843-4315
National Institute of Diabetes and
Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)
(Instituto Nacional de la Diabetes y
Enfermedades Digestivas y Renales)
National Kidney and Urologic Diseases
Information Clearinghouse
(Cámara Nacional de Información sobre
Enfermedades Renales y Urológicas)
3 Information Way
Bethesda, MD 20892-3580
301-654-3810
www.niddk.nih.gov
The Geddings Osbon, Sr.,Foundation
(Fundación Geddings Osbon, Sr.)
PO Drawer 1593
Augusta, GA 30903
1-800-433-4215
Para solicitar una lista de publicaciones
del National Institute on Aging (NIA)
(Instituto Nacional Sobre el
Envejecimiento) incluyendo información
sobre el VIH/SIDA, comuníquese con:
NIA Information Center
(Centro de Información del NIA)
PO Box 8057
Gaithersburg, MD 20892-8057
800-222-2225
800-222-4225 (TTY)
www.nih.gov/nia
Fuente:
nia.nih.gov - Ver También
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